Descripción
Preparación:
Para conseguir el equilibrio perfecto entre crujiente y fundido, comienza untando generosamente una cara de cada rebanada de pan con la mantequilla blanda; luego, sobre la cara sin mantequilla de dos de las rebanadas, coloca una base de queso Cheddar, seguida de una capa uniforme de láminas finas de pera (y un chorrito de miel o tomillo si lo deseas), y finaliza con el queso Gouda encima (colocar el queso en ambos extremos ayuda a “pegar” la fruta al pan); cierra los sándwiches con las rebanadas restantes asegurándote de que la mantequilla quede hacia afuera, y cocínalos en una sartén antiadherente a fuego medio-bajo durante unos 4 a 5 minutos por cada lado, presionando suavemente con una espátula, hasta que el pan esté bien dorado y crujiente y los quesos se hayan derretido por completo.




