Descripción
Preparación:
Para lograr un salmón perfectamente sellado y jugoso, comienza secando muy bien los filetes con papel de cocina y sazonándolos generosamente con sal y pimienta negra; calienta el aceite de oliva en una sartén antiadherente a fuego medio-alto y, una vez caliente, coloca los filetes de salmón con la piel hacia abajo (si la tienen) y sella durante 4-6 minutos hasta que la piel esté crujiente y dorada, luego voltea y cocina otros 3-5 minutos hasta que el salmón esté cocido a tu gusto; retira el salmón de la sartén y resérvalo en un plato, manteniendo el calor; en la misma sartén, reduce el fuego a medio-bajo, derrite la mantequilla, sofríe el ajo picado por un minuto hasta que esté fragante y luego vierte el caldo de pollo y el jugo de limón, llevando a un hervor suave mientras raspas el fondo de la sartén para desglasar los jugos caramelizados; incorpora la mostaza Dijon y la miel (si la usas), mezclando hasta obtener una salsa homogénea y ligeramente espesa, y vierte esta salsa aromática sobre los filetes de salmón justo antes de servir, decorando con hierbas frescas.




